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Preguntas Frecuentes
Tikún es la rectificación que nuestra alma que se viene a realizar en este mundo físico. Se manifiesta a través de los desafíos recurrentes, las debilidades de carácter o las situaciones difíciles que enfrentamos. A través del estudio de la Kabalá, aprendemos a identificar estas áreas para transformar el «deseo de recibir para uno mismo» en «deseo de recibir para compartir».
En Hebreo, «Tikun Shalom» significa «Recuperar la paz», e implica tanto la responsabilidad individual de cada persona de mejorar su propia vida y entorno, como la responsabilidad colectiva de trabajar la paz de cada individuo en su mundo interior para mejorar su sociedad y el mundo exterior al que lo rodea.
No. Todo el contenido está diseñado para ser accesible y comprensible, tanto para principiantes como para personas con experiencia espiritual. Nuestro enfoque es práctico, profundo y cercano.
El Zohar es la obra central del misticismo judío (Kabalá). Aunque tradicionalmente se reservaba para eruditos, hoy en día se estudia para elevar la conciencia espiritual. En Tikun Shalom, promovemos un acercamiento guiado y responsable a estos textos para evitar malinterpretaciones.
El Zohar actúa como un escudo metafísico. La Cábala enseña que el mal de ojo nace del juicio y la envidia. Al estudiar y aumentar nuestra conciencia de «Luz de Misericordia», fortalecemos nuestra aura y nos volvemos «invisibles» para las fuerzas del juicio negativo.
Sí, siempre que se haga con respeto y conciencia. Los 72 Nombres no son «nombres» en el sentido convencional, sino secuencias de tres letras que actúan como frecuencias energéticas. Cada combinación ayuda a limpiar el ego, atraer sanación o eliminar el juicio (Din). En Tikun Shalom, enseñamos a visualizarlos para sintonizar nuestra alma con la Luz del Infinito (Ein Sof).
Sí. Ofrecemos recursos digitales como artículos, meditaciones, talleres virtuales, sesiones 1:1 y contenido exclusivo para miembros. Puedes acceder a todo desde cualquier dispositivo con conexión a internet.
Sí. Ofrecemos talleres grupales en línea, clases temáticas y sesiones individuales de guía espiritual. Puedes ver la agenda o agendar una sesión desde la sección “Servicios” del sitio.
Actualmente ofrecemos contenido digital y contamos con una tienda con productos significativos: artículos espirituales, libros, rituales, amuletos y más.
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De acuerdo con las enseñanzas de Rab Jaim Vital y otros eruditos, todo acontecimiento físico es un reflejo de decisiones tomadas en el plano espiritual. Aunque la medicina es fundamental, la curación real fluye directamente de la fuente divina, y nuestras acciones u oraciones pueden influir en los decretos celestiales.
Tikun Shalom respeta profundamente la atención médica profesional para tratar padecimientos físicos y mentales. No obstante, sostiene que para una sanación completa y duradera es esencial abordar también las raíces espirituales de la enfermedad a través de rezos, consejos y rituales.
La segulá consiste en decir en voz alta 242 veces el nombre del ángel ‘אוריאל’ (Uriel) mientras se enfoca el pensamiento en las letras hebreas ‘זכירה’ (Zejira), que significan «recuerdo» o «memoria».
Este ritual implica la lectura de los «Cánticos de las Ascensiones» (Salmos 120 al 134). Se realiza una donación ascendente y descendente de monedas: se inicia en el Salmo 120 donando 1 moneda y repitiendo el salmo 15 veces, y se culmina en el Salmo 134 donando 15 monedas y recitando el salmo una sola vez, sumando un total de 120 monedas.
Un escriba profesional (sofer) debe escribir רפאל (Rafael) en un pergamino, el cual se sumerge en agua durante una noche. Posteriormente, el agua infundida con la energía de este nombre, que significa «Dios sana», debe beberse durante los siguientes tres días.
Este trío de letras es un nombre divino vinculado a la Sefirá de Jesed (bondad). Se utiliza para invocar poder curativo, fortalecer el sistema inmunológico, sanar emociones y restaurar el equilibrio interno.
Más allá de ser un agradecimiento tras ir al baño, este rezo fomenta una actitud de respeto y cuidado hacia la complejidad del cuerpo humano. Actúa como una herramienta de conciencia diaria que puede influir positivamente en el bienestar general.
- Digestión: Mejora el proceso digestivo y reduce la flatulencia.
- Estado mental: Actúa como aliado contra el estrés y la ansiedad.
- Inmunidad: Posee propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.
- Espiritualidad: Ayuda a limpiar el ambiente de energías negativas y fomenta la paz.
Físicamente, su riqueza en condroitín sulfato ayuda a restaurar discos intervertebrales y fortalecer vértebras. Espiritualmente, bajo la enseñanza de Rab Itzjak Kaduri, simboliza la fortaleza, adaptabilidad y renovación, representando la capacidad del espíritu para superar «heridas» emocionales. (Nota: Su uso requiere consulta rabínica por leyes de kashrut).
Es una práctica para sanar a personas gravemente enfermas donde diez estudiosos de la Torá rodean un cubo con aproximadamente 12 litros de agua. Circulan siete veces recitando «Ana BeKoaj», «Vihi Noam» y el Salmo «Yoshev Beseter», para finalmente derramar el agua sobre el enfermo como símbolo de transferencia de energía curativa.
Basado en el Talmud, la Tzedaká es una herramienta que puede alterar decretos celestiales y salvar a una persona de la muerte. Se considera un remedio espiritual poderoso que transforma situaciones adversas y atrae la sanación.
Basado en las enseñanzas de Rabí Najmán de Breslev, recitar este cántico con concentración ayuda a abrir caminos y remover obstáculos insuperables, emulando la intervención divina que permitió a los israelitas cruzar el Mar Rojo.
Se recomienda recitarlos durante 40 días consecutivos para lograr una transformación espiritual:
- Salmo 32: Fomenta el perdón y la limpieza de angustias pasadas.
- Salmo 38: Ayuda en la sanación y superación de dolores previos.
- Salmo 70: Expresa la urgencia y el deseo sincero del corazón.
- Salmo 71: Infunde esperanza y protección en el proceso.
- Salmo 124: Promueve la gratitud por las lecciones aprendidas.
Siguiendo el consejo del Rabino Mordejai Eliahu, se sugiere abrir el libro de los Salmos al azar y leer diez capítulos seguidos. Esto inyecta una energía de paz y confianza que permite presentarse de forma auténtica.
La Kabalá enseña que incrementar la caridad para «Hajnasat Kalá» (ayudar a novias necesitadas a casarse) activa una cadena de energía positiva que facilita el encuentro de la propia pareja ideal. Al dar a otros la posibilidad de unirse, se abren las puertas para recibir la propia bendición.
Consiste en comprometerse a donar 18 monedas (cuyo valor numérico es Jai, «Vida») en honor a Rabí Meir Baal HaNes. Se debe decir tres veces: «Elahá de Meir Aneni» (Dios de Meir, respóndeme) para invocar la ayuda celestial en el reencuentro de las almas que fueron divididas al nacer.
El proceso implica sumar los valores numéricos de los nombres de nacimiento de ambos, añadir el número 16 y restar 9 sucesivamente hasta obtener un resultado del 1 al 10.
- Número 1: Éxito, felicidad y paz (influencia de Venus).
- Número 9: No se recomienda el matrimonio por riesgo de discordia constante.
- Número 4: Amor y armonía (influencia del Sol).
- Número 2 o 3: No recomendables debido a conflictos u odio potencial.
A veces, palabras negativas como «nunca me casaré» actúan como promesas limitantes que cierran las puertas del destino. Para anular estas barreras, se utiliza el ritual de Hatarát Nedarím (anulación de votos).
Según el libro Abiyá Segulot, el modo en que tratamos a nuestros padres refleja cómo nos relacionaremos con una pareja. La gratitud y el respeto hacia ellos desbloquean bendiciones espirituales que atraen armonía a la vida amorosa.
Inspirado en el pectoral del Sumo Sacerdote, el topacio actúa como un imán para el amor altruista y ayuda a mantener la fidelidad, actuando como un ancla ante las tentaciones externas.
De acuerdo con el sabio Rab en el Talmud, el mal de ojo es una realidad espiritual responsable de la muerte prematura del 99% de las personas.
- El Maharal sugiere que es una manifestación de energía espiritual corrupta y destructiva que emana directamente del alma.
- Se asemeja a un «fuego espiritual» que no solo daña el plano espiritual, sino que tiene consecuencias físicas en la salud y la fortuna.
- El Jazón Ish sostiene que los pensamientos influyen en el «Mundo de la Acción».
- La envidia o el asombro ante el éxito ajeno pueden actuar como detonantes que activan decretos celestiales negativos que estaban en suspenso, reemplazando la misericordia divina por una justicia rigurosa.
- En la numerología judía, el cinco es un símbolo de protección; al multiplicar cinco veces el Nombre de Dios (26), se obtiene 130.
- Este número (130) coincide con el valor numérico de la palabra hebrea para «ojo».
- Además, el Jámsa nos recuerda los cinco libros de la Torá y la letra He (ה), que representa la creación del mundo.
- Es un azul vibrante derivado de la sangre de un pez llamado Jilazón.
- Espiritualmente, refleja el Trono de Dios y conecta lo divino con nuestro mundo, actuando como un escudo que repele a entidades dañinas (Mazikim).
- Los peces fueron bendecidos el quinto día de la creación y viven ocultos bajo el agua, fuera de la mirada envidiosa.
- Curiosamente, la palabra hebrea para escama (Snapir) suma 400 en gematría, el mismo valor que la frase «Mal de Ojo» (Ra Ain).
- Se deben entrelazar los pulgares (el izquierdo en la mano derecha y viceversa), presionar las manos contra el pecho y recitar: «Ana Mizará DeYosef Kaatina DeLó Shalta Bé Ená Bishá».
- Este ritual se recomienda especialmente al entrar en territorios desconocidos.
- La caridad no es solo un acto social, sino una fuerza que «salva de la muerte» según el Rey Salomón.
- Hacer de la Tzedaká una costumbre crea un escudo perpetuo que anula el mal de ojo que uno pueda recibir.
- Existen fechas específicas en el calendario hebreo donde las fuerzas negativas están en su apogeo, tales como el 17 de Mar Jeshván, 5 de Shevat, 20 de Adar y 25 de Nisán, entre otras.
En estos días se recomienda discreción extrema, recitar el Salmo 121 y evitar intervenciones médicas no esenciales.
- El Ónix representa a la tribu de Yosef, quien es el símbolo máximo de resistencia ante la envidia y las «malas vibraciones».
- El Yashpé (Jaspe) representaba a la tribu de Binyamín en el pectoral del Sumo Sacerdote y simboliza la fortaleza y seguridad contra influencias negativas.
Representa la humildad (asociado al gusano del cual se obtenía el tinte en el Tabernáculo) y actúa como un distractor visual que disipa la energía negativa antes de que llegue a la persona.
El crepúsculo es un momento de transición donde las barreras entre lo físico y lo espiritual son más delgadas. Afilar el cuchillo en este tiempo simboliza el afinamiento de las propias capacidades y recursos, preparando a la persona para recibir y manejar adecuadamente la abundancia divina.
Se recomienda no secarse las manos en la ropa, ya que esto se considera un acto que perturba los flujos energéticos de la prosperidad al mostrar falta de orden o respeto por los procesos naturales. En su lugar, debe usarse siempre una toalla u objeto designado para tal fin.
Mientras se vierte agua tres veces en cada mano, se debe meditar en las letras hebreas מ (Mem), י (Yud), מ (Mem). Estas letras forman un acróstico de la frase «Malé Yadeinu Mivirjoteja» («Dios llene nuestras manos de Sus bendiciones»).
Se deben encender dos velas de Neshamá: una en honor a Rabí Elazar ben Jarsum (quien era rico) y otra para Hilel el Anciano (quien era pobre). Junto a cada vela se colocan 3 monedas (prutot) para caridad mientras se recita una oración pidiendo un sustento ligero y bendecido.
Esta meditación debe hacerse después de la medianoche del día domingo. Consiste en repetir mentalmente el nombre del ángel (דיקר/נוסא) exactamente 17 veces en silencio, sin pronunciarlo en voz alta, visualizando la apertura de los caminos de la abundancia.
Se deben colocar dos hojas de mirto bendecidas durante el ritual de Sukót dentro de la billetera. Es fundamental que las hojas se coloquen de modo que sus extremos se toquen, simbolizando la armonía y la multiplicación de los recursos económicos.
El martes es considerado un día de «doble bendición» porque en el relato de la Creación, Dios vio que lo hecho en ese día «era bueno» dos veces. Por ello, se recomienda iniciar negocios o proyectos importantes en martes para sintonizarlos con esa energía multiplicadora.
La palabra hebrea para prosperidad, Parnasá, se relaciona etimológicamente con Resén (control) y Pé (boca). Esto implica que cuidar lo que decimos y evitar el Lashón Hará (hablar mal de otros) pavimenta el camino hacia el éxito y evita bloqueos en los canales de abundancia.
Las enseñanzas de Lijotéi Etzot, el enojo y las disputas actúan como barreras espirituales que repelen las bendiciones. Generan una energía de discordia que obstruye el flujo de riqueza, por lo que cultivar la paz y la armonía es esencial para mantener la prosperidad material.
