En la Kabalá, el ónix (אֹנֶקְס en hebreo, a veces asociado con la piedra «shoham» שֹׁהַם) tiene un significado espiritual profundo, relacionado con la protección, el autoconocimiento y la transformación interna.
Es necesario que se complementen el diamante, el ónix y el ágata juntas ya que son piedras del Joshen en la Kabalá que simbolizan la pureza, la fortaleza, la estabilidad y el equilibrio, utilizadas como herramientas espirituales para atraer abundancia y prosperidad económica.